Presentación de libro

Poemario "Mármol" de Beatriz de Silva

La estudiante de la Facultad de Comunicación Cristina de Silva presentó el 8 de febrero de 2017 su poemario "Mármol" ante una docena de colegiales durante un café tertulia que tuvo lugar en la sala de la mesa redonda.

Todo tiene un inicio. El de Beatriz de Silva se titula Mármol. Es su primer poemario, una tarjeta de presentación que se hace realidad de la mano de la editorial gasteiztarra Arte Activo y que hace unos días se puso de largo en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa y, ene sta ocasión, en Pamplona, su actual ciudad de residencia tras pasar por Cáceres, Badajoz y Vitoria. No en vano, es el momento de dar a conocer una obra cuyo tronco principal se ha construido en el último año, aunque también rescatando escritos anteriores.

“Es una mirada a diferentes aspectos de la vida”, apuna la escritora sobre un poemario estructurado en base a los cuatro elementos. Así, aquellas creaciones que se encuentran bajo la categoría de Fuego están más enfocadas hacia “el dolor, la ira, la rabia... hacia momentos malos, complicados”; en Aire la mirada, en general, se dirige “hacia el amor”, aunque “son los poemas que menos he podido escribir”; al tiempo que en Tierra se encuentran piezas “más mundanas, que pueden nacer de observar, no sé, el comportamiento de unos niños... o de cuestiones del día a día que me llaman”; y el camino se completa con Agua, donde se engloban “sentimientos e ideas profundas sobre cualquier cuestión”.

Así se recoge en un poemario que no es ni frío ni duro como el mármol al que alude su título. “He escrito, sobre todo, cuando la vida me ha dado algunos golpes, porque he decidido que necesitaba poner por escrito cómo me sentía. No es que la poesía sea una vía de escape, pero sí alivia”. Así que, tomando como referencia la realización del David de Miguel Ángel, la escritora decidió bautizar así su primera publicación ya que “las personas somos como el mármol; la vida nos puede ir dando golpes pero, al final, esos golpes, aunque nos duelan, son los que van moldeando nuestras partes más bonitas. Para mí, es una referencia a la esperanza”.

De todas formas, ahora es el momento del lector, de quienes se van a ir encontrando a partir de estos momentos con estos poemas. “No quiero que me entiendan a mí, pero sí me gustaría que este poemario le pueda servir a los lectores a entenderse un poco mejor a ellos mismos. Que cada persona, cuando lea un poema, se sienta aludida, que le diga algo a él o a ella en concreto según su experiencia vital”, describe De Silva.

Aún así, esas reacciones son ya de cada uno. La suya, cuando tuvo el primer ejemplar físico entre las manos, fue “como leer mis poemas por primera vez”. Hasta llegar a ese instante estuvo el encuentro con el editor, Roberto Lastre. “No me atrevía a enseñarle a nadie lo que hacía más que a mi madre”, la directora vitoriana Maite Ruiz de Austri. Ella le enseñó algunos de esos escritos al responsable de Arte Activo. A partir de ahí, vino todo lo demás. “Lo que me ha exigido es que me tome este libro con humildad al ser el primero porque tengo mucho que aprender”, apunta la autora, que en estos momentos está dando forma a una serie de ensayos sin descartar que lo próximo vuelva a ser poesía o discurra por otros caminos.